¡Seguir o no seguir!
¡El sapito a la cumbre!
En la sesión del 11 y 18 de enero de 2007 trabajamos en el taller de escritura sobre un texto muy breve, una pequeña historieta, que nos da qué pensar, como las otras con las que venimos trabajando. Leemos y comentamos de modo oral la historia.
Dice la historieta:
Era un avez una competición... de sapos. El objetivo era llegar a lo alto de una gran torre. Había en el lugar una gran multitud: mucha gente para vibrar y gritar y animarles. Comenzó la competición. Pero como la multitud no creía que pudieran alcanzar la cima de aquella torre, lo que más se escuchaba era: "¡¡¡Qué pena!!! Esos sapos no lo van a conseguir..., no lo van a conseguir...". Los sapitos comenzaron a desistir.
Pero había uno que persistía y continuaba subiendo en busca de la cima. La multitud continuaba gritando: "¡¡¡Qué pena!!! Ustedes no lo van a conseguir!..." Y los sapitos estaban dándose por vencidos, salvo aquel sapito que seguía y seguía tranquilo y ahora cada vez más con más fuerza.
Ya llegando el final de la competición todos desistieron, menos ese sapito que curiosamente, en contra de todos, seguía y pudo llegar a la cima con todo su esfuerzo. Los otros querían saber qué le había pasado. Un sapito le fue a preguntar cómo él había conseguido concluir la prueba. Y descubrieron que... ¡era sordo!
No permitas que personas con pésimos hábitos de ser negativos derrumben las mejores y más sabias esperanzas de tu corazón. Recuerda siempre el poder que tienen las palabras que escuchas. Por lo tanto, preocúpate siempre de ser positivo. Resumiendo: Sé siempre "sordo" cuando alguien te dice que no puedes realizar tus sueños.
Leemos varias veces la pequeña historia, la comentamos oralmente, sus detalles, sus diversos sentidos, su posible simbolismo. Una vez que ya nos parece que la entendemos pasamos a varios ejercicios escritos:
1/ Ponerle una línea que pueda equivaler al tema o asunto principal.
2/ Resumir la misma historia en 6 ó 7 líneas.
3/ Comentar la significación o parte simbólica de dicha historia.
4/ Intentar elaborar o crear otra pequeña historia que con elementos muy diferentes pueda significar algo pareacido.
Resultado
El efecto Pigmalión
Para pensar
El psicólogo B. Tierno escribe en la prensa un comentario sobre lo que él llama el efecto Pigmalión. Cuenta que unos psicólogos hacen un experimento en un colegio. Consiste en que tras unos test en los que no se detecta a ningún alumno brillante, los psicólogos dicen a los profesores de ese grupo que tienen a dos alumnos muy buenos. Los profesores tratan a esos dos alumnos como muy buenos, les exigen como buenos y ellos se comportan como buenos y rinden como buenos. Al hacer la segunda prueba, esos dos alumnos han subido su coeficiente intelectual. Bernabé Tierno deduce que se puede influir en las personas, confiando en ellas, animando, diciendo que esperamos mucho de ellas.
Sobre dicho texto trabajamos en el Taller de escritura.
Comentario de Héctor González
A mí me parece que hicieron lo correcto. Les hicieron un test y vieron qu enadie es brillantae y engañaron a los profesores diciéndoles que dos tenían unas cualidades buenísimas. os alumnos, al enterarse, pusiesron interés, ya que pensaron que tenían una oportunidad y la aprovecharon. Los psicólogoslo hicieron por su bien, a los dos alumnos, los trataban mejor, y al final los alumnos tenían buen coeficiente. En este caso a los alumnos los han salvado gracias a la mentira.
Hector González, 14 de diciembre de 2006
Comentario de Alejandro Lobejón
Me parece arriesgado. Con resultados visibles en los supuestos casos afirmativos, pero muy concurrentes y callados en lo que no dicen (como todo y como el juego de la vida).
¿Vale la pena poder mejorar el rendimiento escolar por la propia autosuficiencia mínima de la que uno dispone? Yo creo que no, pues el efecto Pigmalión no solo es un posible engaño para la mente, sino una audaz estratagema para mejorar el coeficiente de inteligencia sobre población. Dios no juega a los dados con el universo Albert Einstein).
14 de diciembre de 2006
El efecto Pigmalión
Para pensar
El psicólogo B. Tierno escribe en la prensa un comentario sobre lo que él llama el efecto Pigmalión. Cuenta que unos psicólogos hacen un experimento en un colegio. Consiste en que tras unos test en los que no se detecta a ningún alumno brillante, los psicólogos dicen a los profesores de ese grupo que tienen a dos alumnos muy buenos. Los profesores tratan a esos dos alumnos como muy buenos, les exigen como buenos y ellos se comportan como buenos y rinden como buenos. Al hacer la segunda prueba, esos dos alumnos han subido su coeficiente intelectual. Bernabé Tierno deduce que se puede influir en las personas, confiando en ellas, animando, diciendo que esperamos mucho de ellas.
Sobre dicho texto trabajamos en el Taller de escritura.
Comentario de Héctor González
A mí me parece que hicieron lo correcto. Les hicieron un test y vieron qu enadie es brillantae y engañaron a los profesores diciéndoles que dos tenían unas cualidades buenísimas. os alumnos, al enterarse, pusiesron interés, ya que pensaron que tenían una oportunidad y la aprovecharon. Los psicólogoslo hicieron por su bien, a los dos alumnos, los trataban mejor, y al final los alumnos tenían buen coeficiente. En este caso a los alumnos los han salvado gracias a la mentira.
Hector González, 14 de diciembre de 2006
Comentario de Alejandro Lobejón
Me parece arriesgado. Con resultados visibles en los supuestos casos afirmativos, pero muy concurrentes y callados en lo que no dicen (como todo y como el juego de la vida).
¿Vale la pena poder mejorar el rendimiento escolar por la propia autosuficiencia mínima de la que uno dispone? Yo creo que no, pues el efecto Pigmalión no solo es un posible engaño para la mente, sino una audaz estratagema para mejorar el coeficiente de inteligencia sobre población. Dios no juega a los dados con el universo Albert Einstein).
14 de diciembre de 2006